Etiquetado
He sido "etiquetado" por Marta
desde su ilustre e ilustrado blog, lo que significa que tengo que confesar en público seis manías o rarezas personales, y después he de pasar la pelota etiquetando yo mismo a otras seis personas.
- No me gusta el queso. Sí, lo sé; éste es un gran defecto y me consta que me estoy perdiendo un suculento placer... pero es que no lo puedo evitar. De todas formas tampoco soy un quesófobo radical, ni muy coherente, porque no tengo problema en comer y disfrutar de ciertas comidas que llevan este alimento.
- Aunque por mi discreta fachada pública cueste creerlo, en la intimidad me paso la mayor parte del día canturreando, charlando sobre tonterías y haciendo el ganso. Una de mis relajadas especialidades es bostezar imitando el gruñido de Chewbacca.
- Cuando me enfado no suelo levantar la voz, pero con unas pocas palabras puedo llegar a ser bastante hiriente. Luego me dura poco, me arrepiento enseguida, y vuelvo a canturrear para tratar de quitarle hierro al asunto.
- Si voy conduciendo de viaje hacia algún sitio nuevo, hay un 90% de probabilidades de que me pase el desvío correcto de la autovía y acabe perdido por alguna carreterucha de mala muerte (lo que a veces me ha llevado a conocer algunos parajes verdaderamente surrealistas).
- Los teléfonos móviles y yo somos especies incompatibles. Si me llamas, es muy posible que esté sin batería, fuera de cobertura, que no oiga el timbre o que simplemente lo tenga apagado. En el fondo, creo que éstas son consecuencias inconscientes de mi firme creencia en que la tecnología debe estar al servicio y disposición de las personas, y no al revés.
- Soy muy ordenado y metódico para algunas cosas profesionales o vocacionales, pero bastante más dejado y un completo desastre en muchos otros asuntos más cotidianos.
Es vuestro turno, chicos.
Josete
Nieves
Fran
Silvia
Carlos
Raquel





