El comienzo de una vieja era

Parece que fue ayer, pero estos días ya se cumple el 25 aniversario del ZX Spectrum, ese microordenador de 8 bits, memoria de 48 "kas" y teclas de goma con el que muchos nos iniciamos en esto de la cibernética. Eso significa que dentro de poco yo también habré cumplido nada menos que cinco lustros de convivencia, afición, vocación y trabajo con estas dichosas maquinitas.

Aún recuerdo la primera vez: yo tenía 10 años, era el día de Reyes de 1983 y allí estaba aquella extraña mezcla entre calculadora y máquina de escribir que mi padre decía haberse autoregalado. Después de conectarlo al televisor y encenderlo con mucho cuidado, en aquel trascendente acto que iba a significar mi primera palabra tecleada en un ordenador, me dispuse a pulsar la secuencia de botones que supuse escribiría mi nombre.

Fue en aquel preciso instante cuando comenzó mi forzosa comprensión (aún vigente a día de hoy) de que los ordenadores son engendros de comportamientos inesperados pues, en lugar de mi nombre, sobre la pantalla apareció un misterioso y desafiante mensaje:

"Será un largo camino", pensé.


 

Comentarios

Ya somos dos. Y muy parecidos.

No recuerdo exactamente si fue también por el 1983, pero sí recuerdo mi primer ordenador: un zx spectrum exactamente como el que tú describes en este entrañable artículo.

Será casualidad que yo también esté a punto de cumplir los 5 lustros.

Y sería mucha más casualidad que tú también aprendieras a programar en Basic con la ayuda del curso que publicaba "Microhobby".

¿Qué tal tus primeros juegos: horacio esquiador, manic-miner, saboteur, etc.?

¡Qué tiempos aquellos! Ay de la niñez.

Pues ya somos tres.

Yo tampoco recuerdo la fecha, pero sí que me recuerdo sentado en una mesa plegable frente a la tele a la que enchufábamos el ZX-Spectrum, haciendo malabarismos con los dedos para sacar cuatro comandos de aquel teclado hiperconcentrado, mientras escuchaba los pitidos característicos de la carga de juegos desde el cassette.

Y, por supuesto, también recuerdo aquella fantástica revista, de fantásticas ilustraciones, Microhobby, con la que aprendí tantas cosas (yo debía de tener unos 12 o 13 años, porque estaba empezando en el instituto y ahora tengo 37).

A mi padre le gustaba mucho la informática, así que poco más tarde, entro en casa el Amstrad CPC 464, luego el de disquette... y, finalmente, el primer 386.

Buen artículo, entrañable, como dice godo.

Buen blog. Volveré por aquí


Cuatro, que yo también hice mis primeros pinitos con él.

¡jajaja...! ¡que tiempos... de pantallas en verde fósforo!

10 ' Un programa sin salida

20 ' Cuidado - se quedara "colgado"

30 PRINT "Besos"

40 GOTO 30

Luis: eres un máquina!!

Ahí queda eso.

Marta
Yo tambien comencé con la Spectrum. Se la compraron a mi primo cuando yo tenía 6 años, allá por el 89(a Argentina creo que llegó un poco tarde). Despues la terminé heredando yo. Recuerdo que renegaba siempre con la carga y grabación de programas en casettes de audio. Todavía la tengo, capaz que me ponga a jugar al Hypersport :-).

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