Soneto para un Robinson Crusoe

Hacia, y de mí, vienen pasos
de un meridiano camino;
piso donde pisé y sinos
por los que pasé, repaso.

Rieles son de mi destino
huellas que creí a mi espalda,
vías en que anduve al alba
y al ocaso aún no termino.

Náufrago en tierra soy; salva
sobre una malva cadáver,
sobre un cadáver sin alma.

Tumba errante donde cabe,
sin tripulación y en calma,
a la deriva, una nave.

Perteneciente a la colección "Las margaritas impares" (2001)


 

Comentarios

Yo contigo lo flipo, Luis, lo flipo. La próxima vez que nos evamos vas a tener que firmarme un autógrafo porque me tienes sobrecogida. Parece mentira que te conozca desde hace tanto ¡no dejas de sorprenderme!

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