Sábado, 11 de agosto de 2007 a las 03:25 - IMPULSOS

Gracias a
Microsiervos me entero de que hoy es el 75º aniversario de
LEGO, uno de los juguetes con los que más disfruté de pequeño (y no tan pequeño), y al que probablemente debo el desarrollo de alguna de las habilidades de creatividad y percepción espacial que me siguen ayudando hoy en día. Felicidades.
Viernes, 10 de agosto de 2007 a las 00:43 - ESPACIOS
En breve emprenderé un pequeño viaje de semi-aventura por el norte de China, siguiendo alguno de los pasos de Marco Polo en su periplo por el extremo oriental de la Ruta de la Seda.
No va a faltar en mi mochila la pertinente equipación fotográfica, pero todavía tengo dudas de si llevar también la cámara de vídeo. Ningún estereotípico turista se cuestionaría siquiera tal decisión, pues asumiría como principal obligación la de retratar y filmar compulsivamente todos los extranjeros paisajes al alcance de sus ojos y lentes, como en una competición por la mayor cantidad de galones en honor del sacrosanto lema
yo-estuve-allí.
Pero yo soy algo perezoso y, si bien acepto que tirar unas cuantas fotos es un acto ágil que apenas supone esfuerzo o interrupción durante el turismo, no puedo decir lo mismo de las grabaciones en vídeo, que son más acaparadoras y acaban obligándole a uno a estar más pendiente de sacar tal o cual escena en vez de dejarse osmotizar tranquilamente de la cultura foránea.
Desde el punto de la constatación memorabilística, por otra parte, aunque el video tenga mayor capacidad de registrar información en forma de movimiento y sonido, dudo también de que tenga un mejor poder evocador que el de una buena instantánea. Al menos en lo que se refiere a las improvisadas grabaciones de un viajero con una videocámara doméstica, sin el talento cinematográfico de
Orson Welles, y sin la vocación vodevilesca de
Matt Harding (algunos amigos con los que estuve hace años en el
otro extremo de la Ruta de la Seda podrían aportar comprometedoras pruebas en contra de esto último... ¡Razón de más para dejar la videocámara en casa!).
Aunque no siempre es posible, realmente creo que la mejor forma de hacer turismo es pasear desocupado y con las manos en los bolsillos. Y la mejor
regla de los "tercios": tomarse unas cervezas lugareñas (o la bebida local equivalente) al atardecer. En fin, decida lo que decida ya lo averiguaréis en función del material gráfico que traiga a mi regreso.
Martes, 7 de agosto de 2007 a las 05:54 - PALABRAS
Perripardo es un término improvisado por mi amigo Carlos un día que, charlando sobre esos pobres canes obligados a padecer a unos dueños empeñados en disfrazarlos, le conté la escena kitsch que había contemplado unos días antes y que tenía como protagonista a un pequeño chucho abrigado con un anorak estampado con motivos de piel de leopardo, todo ello en el "glamuroso" escenario de un mercadillo de Alcorcón.
Como la palabra me hizo bastante gracia, la he venido usando y aplicando desde entonces a nivel personal, no sólo en referencia a su sentido original, sino también como alegoría de situaciones y personajes que pretenden aparentar lo que no son (
sine nobilis).
Mi estima de la sencillez como canon de vida me hace huir, siempre que puedo, de tales parafernalias y
actitudes artificiosas, las cuales sólo llego a encontrar justificadas cuando, de tan patéticas, al menos tienen alguna utilidad cómica.
De todas formas, no seré yo quien de lecciones de coherencia en nuestra confusa y ya de por sí patética travesía por este valle de lágrimas. A menudo es difícil aventurar si la aparente fiera salvaje que encarnamos hoy no será el más ridículo de los perripardos del mañana.
Domingo, 5 de agosto de 2007 a las 21:27 - PALABRAS
Frecuentemente me llegan correos electrónicos en los que el remitente se empeña en llamarme "Luís" (con tilde) en lugar de "Luis" (sin tilde), siendo esto último lo correcto en mi caso. No suelo reprochárselo porque me consta que, en la mayoría de los casos, el error es fruto del uso bienintencionado de algún tipo de corrector ortográfico automático (como el de Microsoft Office) que, en este caso, resulta estar equivocado.
Si bien no puedo negar cierta perversa satisfacción al saber que mi nombre propio es una prueba más de que los ordenadores no son de fiar, creo conveniente hacer el siguiente recordatorio ortográfico: aunque para los nombres propios no hay reglas ortográficas seguras, en español los monosílabos no se acentúan salvo que existiese otro monosílabo idéntico con diferente significado.
Y a pesar de que en otras lenguas (como el portugués, el gallego o el catalán) haya casos de Luises bisilábicos, en castellano mi nombre consta de una sola sílaba. Además, teniendo en cuenta la economía del lenguaje, cualquiera que me conozca sabe que no podría ser de otra forma.
Martes, 31 de julio de 2007 a las 06:59 - ESPACIOS
Hace poco me he enterado de la vuelta a la escena de un antiguo grupo de músicos a los que hacía tiempo que no seguía la pista: Van der Graaf Generator.
Evocar a esta banda de rock experimental (o progresivo) de los años setenta y nombre casi homónimo al de cierta
máquina electrostática que estudiábamos en la Física de primero de carrera, así como a su vocalista y guitarra-teclista
Peter Hammill, me ha hecho ilusión y me ha ayudado a recordar que existe otra música más allá del cotidiano hartazgo
politonizable.
Creo que si desempolvase el viejo
sinte, aún estaría en buena disposición de interpretar mi rudimentaria versión de "
Vision" al espartano acompañamiento del piano:
"I have a vision of you, locked inside my head;
it creeps upon my mind, and warms me in my bed.
A vision shimering, shifting
moving in false firelight.
A vision of a vision,
protecting me from fear at night,
as the seasons roll on,
and my love stays strong.
I don't know where you end, and
where it is that I begin.
You simply open my mind,
and the memories flood on in.
I remember waking up,
with you arms around me;
I remember losing myself
and finding that you'd found me,
as the seasons roll on,
and my love stays strong.
Be my child, be my lover,
swallow me up in your fire-glow.
Take my tongue,
take my torment, take
my hand and don't let go.
Let me live in your life,
for you make it all seem to matter;
Let me die in your arms,
so the vision may never shatter.
The seasons roll on;
and my love stays strong..."