Islas fantasma

Hace poco, después de releer el pequeño "cuento de la isla desconocida" de Saramago, me preguntaba yo si no existiría de verdad un lugar remoto en el que hallar el refugio de la soledad, lo más lejos posible de toda tierra civilizada.

En mi búsqueda, mucho menos poética y aventurada que la del protagonista del relato, descubrí que Bouvetøya, o la Isla Bouvet, a 3º 24' Este y 54º 26' Sur (en medio del Atlántico Sur) resulta ser la tierra más recóndita, o al menos la más alejada de cualquier otro punto terrenal pues, según los datos oficiales, dista más de mil millas de otras islas o continentes.

Sin embargo, al navegar rumbo a ella (con Google Earth) para contrastar dicha información, me encontré que aun las modernas cartografías hacían referencia a otra misteriosa isla que habría de estar a tan sólo unas 97 millas al este de la costa de Bouvetøya, cuando la realidad ante mis ojos evidenciaba que en aquel punto no había más nada que el tenebroso océano.

Y así, hilando y atando cabos, acabé por enterarme de que hubo todo un mundial archipiélago de hasta casi 60 islas fantasma que en otro tiempo se creyeron reales y figuraron en los mapas de la época (a diferencia de las tierras perdidas, que bien pudieron existir muy atrás en la historia, pero cuya extinción geológica las hizo desaparecer).

Y después de mi periplo pensé: en toda regla esto debe de ser eso que llaman navegar por Internet. Y como tal, no pude menos que anotarlo en mi cuaderno de bitácora.

Bouvetøya, la isla más remota del planeta


De regreso

Después de los dieciocho días de un enriquecedor viaje por China (Beijing, Xi'an, Hua shan, Pingyao, Wutai shan, Datong...) ya estoy de vuelta en España, con el estómago un poco saturado de arroz, pero con la memoria (personal y digital) llena de imágenes para el recuerdo.

Durante las próximas semanas iré publicando una selección de fotografías en el espacio Retina, al ritmo que mi cuenta gratuita de Flickr me lo permita.

No será hoy, porque éste es un día de descanso para ajustar el trastorno horario, ver a la familia y mentalizarse de cara a la penosa vuelta al trabajo.


De viaje

Bueno, aunque dije que no iba a actualizar el blog en unas semanas, aprovecho una pequen~a parada en el viaje (que ya se acerca a su ecuador) para dar sen~ales de vida desde Pingyao, en China. Saludos.

¡Hasta luego!

(Entropía permanecerá sin actualizaciones hasta septiembre)


Sinestesia poética

(El color de las vocales, según Rimbaud)