Miércoles, 7 de febrero de 2007 a las 07:59 - RAZONES
Campaba por las calles a sus anchas, modelando el paisaje urbano (e incluso el rural) a imagen y semejanza de una dictadura del consumo. Pero siempre se podía agachar la cabeza y dirigir la mirada al suelo.
Comenzó a acosarnos en la prensa, la radio y la televisión (incluso camuflada con descaro entre los telediarios), pero siempre se podía cerrar el periódico y apagar el transistor o el televisor.Un día nos la encontramos invadiendo los espacios públicos y los medios de transporte (sin percibir por ello bajada alguna en las tarifas, pese a su nueva forma de sufragio), pero siempre nos podíamos abstraer concentrados en un libro o incluso cerrando los ojos con fingida somnolencia... Hasta que poco después, en ciertas estruendosas estaciones del Metro, también empezamos a echar de menos tener párpados en las orejas.Y así, cuando todo ya es un soporte para ella, alcanzando límites insoportables, no es de extrañar que cada vez sea menos lejano el día en que propaganda y realidad se fundan (y confundan) en una misma cosa, ya indivisible e indiscernible.A este último brote lo llaman publicidad viral, como reconociendo por fin su vocación de enfermedad pandémica. Así lo apodan al menos, y no sin cierto disfrute, los expertos en mercadeo, que creen haber descubierto un nuevo grial que habrá de refrescar las arraigadas costumbres de su aburrida cuaterna.Atrás quedan los tiempos del vetusto "PROHIBIDO FIJAR CARTELES. RESPONSABLE LA EMPRESA ANUNCIADORA". El simulado anonimato social de esta nueva era es la patente de corso para sembrar de basura los espacios físicos y digitales.
Lunes, 5 de febrero de 2007 a las 07:59 - IMPULSOS
Acabo de incorporar a la infraestructura de este blog la facilidad de generar imágenes de expresiones matemáticas a partir de su definición mediante la sintaxis de LaTex.
Esto me va a permitir ilustrar con mayor comodidad algunos de los conceptos más algebraicos que puedan acompañar a los artículos venideros. Pero tranquilos, os prometo no abusar de cientifismo (ya me parece adivinar alguna que otra cara de incrédulo horror... ;-)En cualquier caso, no quiero quedarme sin estrenar esta nueva funcionalidad, y qué mejor manera de hacerlo que con la que no hace mucho fue elegida como la ecuación más bella de todos los tiempos. Estamos hablando de la relación de Euler:Esta fórmula, que debemos al matemático del siglo XVIII Leonhard Euler, tiene la virtud de describir con abrumadora sencillez una relación casi mágica entre los cinco números más emblemáticos de las matemáticas: el cero, el uno, la unidad imaginaria i y los números irracionales π (3,141592...) y e (2,718281...). En realidad, se trata de una particularización de la expresión más genérica para el caso del número π.En la competición, la fórmula de Euler tuvo dignísimas rivales en ecuaciones como las de Maxwell (de las cuales se ha llegado a decir, con épica exageración, que son la pieza de conocimiento a salvar en caso de una hipotética hecatombe), Einstein (la archiconocida ), Schrödinger, Dirac o Shannon.Mikel Agirregabiria, entre otros, describe con bastante detalle cómo fue el proceso de selección y votación a la propuesta de la revista Physics World para elegir la fórmula más distinguida del parnaso científico. Una pequeña selección de hermosas candidatas puede contemplarse en la galería de retratos matemáticos de Justin Mullins.Por último, y en un sentido más lúdico, os dejo un enlace a uno de esos entretenimientos sin más próposito ni trascendencia que ofrece Internet. El apuntado en este caso nos permite dictar al mismísimo Albert Einstein cualquier anotación que queramos ver escrita en su ilustrísima pizarra:
Viernes, 2 de febrero de 2007 a las 17:00 - ESPACIOS
Aunque muchos pudieran pensar, no sin parte de razón, que el título de esta reseña alude al momento en que comenzó a emitirse la primera temporada de Operación Triunfo, lo cierto es que se refiere al 3 de febrero de 1959, día en el que fallecieron los músicos y compositores Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper en un accidente de avión cuyo aniversario se recordará mañana.
La fecha fue bautizada de tal modo por otro músico, Don McLean, en su obra maestra "American Pie", publicada en 1971. La canción, de censurada longitud y letra algo enigmática, ha estado abierta a distintas interpretaciones, aunque la mayoría parece coincidir en que se trata de un retrato autobiográfico del propio autor y de los E.E.U.U., simbolizado por la evolución de la música popular a lo largo de dos décadas, desde los brillantes años cincuenta hasta el más oscuro y decadente final de los sesenta. El siguiente vídeo hace un interesante análisis del tema:Otro visual y emocionante repaso por la historia de la música popular lo propone la banda U2 en su reciente videoclip "Window in the skies", cuyas imágenes, por sí mismas, ya valen un Potosí (aunque sólo sea por los derechos de copyright).
Viernes, 2 de febrero de 2007 a las 07:08 - PALABRAS
—Sé todo lo que hay que saber sobre la entropía— dijo Adell, tocado en su amor propio.
—¡Qué vas a saber!
—Sé tanto como tú.
—Entonces sabes que todo se extinguirá algún día.("La Última Pregunta" de Isaac Asimov, 1956)
Ilustración "La galaxia egoísta" (Narf, 1995)"¿Cómo puede disminuirse masivamente la cantidad neta de entropía del universo?" es la pregunta que, según el relato de Isaac Asimov, la humanidad plantea por primera vez a Multivac en 2061 (casualmente un año antes de que, conforme al derecho europeo, caduquen los derechos de autor y las obras de Asimov puedan ser utilizadas en forma libre).La respuesta a dicha cuestión se encuentra en el propio cuento breve (que paradójicamente abarca miles de años en su narración), todo un clásico del género de la ciencia ficción y del cual el célebre escritor afirmaba que era su favorito.Pese a que no hayan transcurrido aún 70 años desde la muerte de Asimov (en 1992), no es difícil encontrar resquicios en la red donde leer una reproducción del texto, tanto en español como en el inglés original.