La calle
La calle
Óleo sobre lienzo, 1929
Francisco Bores (1898-1972)
A la productividad por la estéticaExperimentando con distintas metodologías para la auto-organización y la mejora de la productividad personal, he constatado que uno de los principales alimentos de la motivación necesaria para llevarlas a cabo es encontrar el propio disfrute en el proceso. En mi caso, he descubierto que me siento mucho más cómodo si el escenario en el que me muevo tiene cierta estética funcional, de manera que pueda delegar en la visualización ciertos procesos de búsqueda e identificación, consiguiendo con ello que se vuelvan más instintivos.Una de mis últimas pruebas es el diseño de una biblioteca de iconos para decorar ciertas carpetas del sistema de ficheros de Windows, en las que gestiono la mayor parte de la información de mi trabajo. Se trata de una colección de unos 45 iconos (por el momento, pues espero seguir ampliándola), que se adecuan a mi particular visión de algunos de los conceptos descritos y empleados por el método GTD. Figura 2 - Ejemplo de estructura de directoriosPor si a alguno de vosotros le resulta también de utilidad, hago pública la biblioteca bajo la misma licencia que el resto de los contenidos de este blog (licencia by-nc-sa 3.0 de CreativeCommons). Podéis descargar el archivo desde este enlace.Las instrucciones para asignar iconos a las carpetas de Windows están bien descritas en numerosos tutoriales disponibles en Internet. Los más avezados pueden incluso acudir a la documentación técnica que proporciona Microsoft. Si sois usuarios habituales de otros sistemas operativos (Linux, Mac OS) y tenéis interés en disponer de los iconos en otro formato más adecuado, hacédmelo saber e intentaré hacer la conversión.Cifras y letras
![]() La relatividad de la media botellaA veces me parece que el optimismo —esa musa esquiva— no sólo depende de si la botella frente a nosotros se presenta medio llena o medio vacía, también de si nuestro trabajo es llenarla o vaciarla; servirla en la mesa de otro o bebernos su contenido, y de si éste es vino, hidromiel o acqua toffana. En ocasiones incluso (como cuando contiene combustible y dispone de una mecha inflamada) una botella a la mitad puede dejar de representar el equilibrio del término medio para convertirse en la extrema y radical disputa entre dos mitades enfrentadas.Se toma una botella llena de champán para romperla contra el casco de las embarcaciones en su inauguración, pero la prefieren hueca esos pacientes modelistas que se empeñan en meter barcos en su interior. Y vacía también la necesita el desesperado náufrago de una isla desierta, si acaso quiere lanzar en ella un mensaje de petición de auxilio que no acabe hundido y desapercibido en las profundidades.Para un peregrino en el desierto, como en el propio camino de la vida, partir con una botella más vacía que llena significa la certeza de pasar sed durante la travesía. Pero llegar al final con la botella más llena que vacía, puede ser sinónimo de haber cargado con un exceso de lastre desaprovechado.Recipiente de agua fresca; quizá frágil, pero transparente. Afortunada de encontrar fuentes en las que llenarse, y de poder dar calma a la sed de quien a ella se acerca a beber. Así quiero yo mi botella.![]() |