Constelaciones

Haciendo bueno ese dicho que dice "De Madrid, al cielo", no he podido resistir el impulso de presentar aquí un fiel a la par que cósmico diagrama de las líneas del metro de nuestra ciudad, que en nada tiene que envidiar a la pésima topografía del nuevo y controvertido plano oficial.

Algún día hablaremos aquí de la visualización de información, un tema que desde siempre ha recabado mi interés.


La calle

La calle
Óleo sobre lienzo, 1929
Francisco Bores (1898-1972)


A la productividad por la estética

Experimentando con distintas metodologías para la auto-organización y la mejora de la productividad personal, he constatado que uno de los principales alimentos de la motivación necesaria para llevarlas a cabo es encontrar el propio disfrute en el proceso.

En mi caso, he descubierto que me siento mucho más cómodo si el escenario en el que me muevo tiene cierta estética funcional, de manera que pueda delegar en la visualización ciertos procesos de búsqueda e identificación, consiguiendo con ello que se vuelvan más instintivos.

Una de mis últimas pruebas es el diseño de una biblioteca de iconos para decorar ciertas carpetas del sistema de ficheros de Windows, en las que gestiono la mayor parte de la información de mi trabajo. Se trata de una colección de unos 45 iconos (por el momento, pues espero seguir ampliándola), que se adecuan a mi particular visión de algunos de los conceptos descritos y empleados por el método GTD.

Figura 1 - Algunos iconos de la biblioteca GTD

La biblioteca se basa en el uso de símbolos muy sintéticos y del color como principales dimensiones para facilitar la rápida identificación de los elementos. Incluye, entre otras, representaciones gráficas para una bandeja de entrada, datos en espera, información de calendario, tareas, proyectos, documentación de referencia, etc. Como también tenía planeada su utilización en medios de almacenamiento extraíbles como memorias USB, por ejemplo, también cuenta con algunos otros iconos al uso.

La idea es crear una estructura de directorios en el sistema de ficheros del ordenador, en la que tengamos organizados todos nuestros datos relevantes. Un posible ejemplo sería el siguiente:

Figura 2 - Ejemplo de estructura de directorios

Por si a alguno de vosotros le resulta también de utilidad, hago pública la biblioteca bajo la misma licencia que el resto de los contenidos de este blog (licencia by-nc-sa 3.0 de CreativeCommons). Podéis descargar el archivo desde este enlace.

Las instrucciones para asignar iconos a las carpetas de Windows están bien descritas en numerosos tutoriales disponibles en Internet. Los más avezados pueden incluso acudir a la documentación técnica que proporciona Microsoft. Si sois usuarios habituales de otros sistemas operativos (Linux, Mac OS) y tenéis interés en disponer de los iconos en otro formato más adecuado, hacédmelo saber e intentaré hacer la conversión.


Cifras y letras

Tienen idéntico número de letras, sonoridad parcialmente similar, e incluso puntúan por igual en el juego Scrabble, así que claramente podemos descartar el argumento de la economía del lenguaje.

Una de ellas denomina con propiedad e inequívocamente a cada uno de los individuos que constituyen el principal activo de una organización, y que de hecho SON la organización. La otra, mucho más inexacta, necesita de un adjetivo adicional para precisar a qué (a quién) se refiere dentro de un amplio rango de bienes y medios, rebajándolo subrepticiamente al nivel de objetos y materiales inertes, sin voluntad ni capacidad de decisión.

La primera es fría, fea, cobarde y presuntuosa en su falso tecnicismo. La segunda es directa, amable y más humana. Entonces, ¿Por qué predomina el uso de palabra recurso en vez de persona en el ámbito empresarial?

No sé, quizás sea un vicio recursivo inherente a ciertos cargos. O quizás, simplemente, sea falta de personalidad...


Equilibrio inestable