Jueves, 28 de febrero de 2008 a las 11:35 - ESPACIOS
Los cuatro elementos: tierra, fuego, agua y aire.
(Resultado de algunas de mis antiguas experimentaciones abstractas)
Martes, 26 de febrero de 2008 a las 14:37 - RAZONES
Según leo en El País, hoy se estrena oficialmente la Enciclopedia de la Vida (EOL), una ambiciosa web que pretende recopilar toda la información posible sobre la biodiversidad de nuestro planeta (en la actualidad son aproximadamente 1,8 millones las especies conocidas).
La EOL recabará información sobre los diferentes aspectos de cada especie tales como su taxonomía, distribución geográfica, genética, historia evolutiva, morfología, comportamiento, relaciones ecológicas, o importancia para el bienestar humano. De este modo postula para convertirse en una fuente primaria para científicos, gestores de recursos naturales, conservacionistas, profesores, estudiantes y cualquier interesado en la biodiversidad de la naturaleza.
Una loable labor por cuanto puede servir de apoyo a la investigación, la conservación, la educación o incluso la mera contemplación de la belleza. Y ojalá no acabe siendo esta web el único lugar donde encontrar los últimos vestigios de esas tantas especies amenazadas.
Lunes, 25 de febrero de 2008 a las 09:00 - ESPACIOS

Viernes, 22 de febrero de 2008 a las 09:58 - ESPACIOS, RAZONES
Visualmente entretenido mockumental sobre la presencia del demonio en la civilización occidental, desde la antigua Grecia hasta nuestros días:
(Avistado en Information aesthetics)Esto me recuerda a aquella vieja canción de hace más de medio siglo, que aún sigue estando tan vigente:
Un día el diablo vino a la tierra.
Un día el diablo vino a la tierra para vigilar sus intereses.
Todo lo vio, todo lo oyó;
y después de haber visto y oído todo,
regresó a su casa allá abajo.
A su regreso se dio un gran banquete
y a los postres se levantó el diablo,
pronunció un discurso y, en resumen,
dijo lo siguiente:
"Hay siempre por todas partes,
hogueras iluminando la tierra, esto marcha.
Los hombres se divierten como locos
en los peligrosos juegos de la guerra.
Los trenes descarrilan con estrépito
porque muchachos llenos de ideal
ponen bombas bajo las vías;
esto causa muertos originales,
causa muertos sin confesión,
confesiones sin remisión, esto marcha.
Nada se vende pero todo se compra:
el honor e incluso la santidad, esto marcha.
Estados se transforman a escondidas
en anónimas sociedades, esto marcha.
Los grandes se disputan los dólares
venidos del país de los niños.
Europa repone El Avaro
en un decorado de mil novecientos;
esto causa muertos de inanición
y la inanición de las naciones, esto marcha.
Los hombres han visto ya tanto
que sus ojos se han vuelto grises, esto marcha.
Y ya ni siquiera se canta
en las calles de París, esto marcha.
A los valientes se les toma por locos
y a los poetas por tontos,
pero en los periódicos de cualquier sitio
todos los cerdos tienen su fotografía.
Esto hace daño a las gentes honestas
y hace reír a las deshonestas.
Esto marcha, esto marcha, ¡esto marcha!"
"Le diable (Ça va)" - Jacques Brel (1953)
Martes, 19 de febrero de 2008 a las 21:14 - RAZONES
No es cuestión de irse a vivir a una remota isla desierta, como ya hemos hablado aquí alguna vez, pero algunas de las asumidas idiosincrasias de la social modernidad resultan especialmente irritantes.
Me refiero a las pertinaces llamadas de
telemarketing que se empeñan en invadir la línea telefónica del pobre potencial consumidor, pese a sus infructuosos intentos de jurar y perjurar su desinterés en cualquiera que sea la moto ofertada.
En uno de esos sufridos intentos por evitarme dicho tipo de condenas, he sabido de la existencia de las "
listas Robinsón", un directorio en el que puede apuntarse todo aquel que no desee recibir publicidad por diversos cauces invasivos (correo postal o electrónico, por ejemplo).
En España, el servicio de listas Robinsón está gestionado y promovido por la
Federación de Comercio Electrónico y Marketing Directo (
FECEMD), y podemos darnos de alta en su
página web. Según la
Agencia de Protección de Datos, actualmente son cerca de 40.000 las personas inscritas (una cifra bastante baja para algo que existe desde 1992).
Yo acabo de apuntarme, aunque soy consciente de que la efectividad práctica de esta medida aún está por ver; sobre todo porque, en teoría, esto funciona sólo para empresas adscritas o usuarias de este servicio.
Al parecer, en otros países como Estados Unidos el mecanismo es bastante útil, pero en otros sitios no está tan implantado ni alcanza la misma cobertura en todos los canales de transmisión de publicidad personalizada indeseable.
A la acostumbrada retahíla de argumentos que intento hacer llegar al teleoperador de turno, pese a su habitual, intencionada y amurallada sordera (que si no me interesa, que si nunca contrato nada por teléfono, etc.), añadiré mi expresa voluntad de ser clasificado como
cliente Robinsón la próxima vez que me llamen para cambiar de proveedor de ADSL o de plan de telefonía, para contratar un seguro del hogar o para cualquier otra provocación al gasto no planificado. Si siguen sin hacerme caso, no sé si empezar a ir buscando alguna islita perdida...
Fragmento de una de las dos islas Robinson Crusoe
(en este caso la de Valparaíso, Chile)